Membrilla vivió los efectos de la tormenta que en la tarde del viernes 31 afectó a la vecina localidad de Manzanares, desde las cinco y diez hasta las cinco y media de la tarde, aunque con consecuencias menos graves.
La localidad se vio afectada por el intenso vendaval previo, que ocasionó pequeños cortes en el suministro eléctrico, volado de elementos y numerosas caídas de ramas en diferentes puntos de la localidad, lo que obligó a la intervención de los bomberos.
El Caminillo de Manzanares tuvo que ser cortado durante unas horas al tráfico por la caída de ramas a la calzada, tráfico que ya ha quedado totalmente restablecido. También sufrieron caídas de ramas en los Paseos del Espino y algunas más importantes tras las llamadas “casas de los maestros”.
Sin embargo, la intensa tormenta de lluvia y granizo posterior que afectó a Manzanares no pasó por la zona urbana de Membrilla, lo que evitó los daños ocasionados por inundaciones y granizos vividos lamentablemente en la localidad vecina: Numerosas caídas de árboles y muros, múltiples inundaciones en calles y viviendas, pequeños incendios y corte del tráfico ferroviario.
No obstante, quedan pendientes todavía de evaluar los graves daños que el intenso granizo, del tamaño de bolas de golf en la periferia de Manzanares, ha provocado en las explotaciones agrarias de la comarca, que viven estos días intensamente la campaña del melón y la sandía y cuyas viñas se preparan ya para la inminente vendimia.