El cuerpo humano se acostumbra rápidamente a lo bueno. Esa es la conclusión que extrae Sergio Pardilla, quien acaba de retomar los entrenamientos con vistas a la próxima temporada, en la que se convertirá en el primer español en fichar por un equipo profesional africano, el MTN-Qhubeka. Pardilla alterna el caminar por los alrededores de su localidad, Membrilla, con sesiones de gimnasio, natación y bicicleta y reconoce que por ahora su cuerpo no se ha acostumbrado al final de las vacaciones.
"La intensidad de los entrenamientos es cero, no paso de las 140 pulsaciones, pero de momento estoy reventado. Tengo agujetas por todo el cuerpo", dice. "El objetivo ahora es coger una buena base e ir entrenando el fondo. Ya habrá tiempo para la intensidad cuando tengamos bien asentada la base. Ahora mismo no conseguiría nada si la entrenase. Hay que ir paso a paso", explica el aún ciclista del Movistar.
Pardilla ha empezado la temporada invernal caminando todos los días de la semana durante una hora, va al gimnasio tres veces, a la piscina dos y entrena con la bici cuatro días. "Hago tres tipos de entrenamientos al día, los que me dice mi preparador Javier Fernández-Alba, y al final suman cuatro o cinco horas (en bici no pasa de las dos horas y media). Se hace duro", dice.
Y como en el ciclismo, al igual que en la vida, lo que anima a continuar con el esfuerzo es cumplir unos objetivos, Pardilla desea llegar a su primera concentración con el MTN-Qhubeka, en Sudáfrica a primeros de diciembre, en una buena condición física.
"Tengo ganas de conocer a todo el equipo, entrenar con ellos y programar la temporada. La del MTN-Qhubeka va a ser una experiencia muy interesante y quiero estar bien desde el principio. Intuyo que es diferente correr en un equipo europeo que hacerlo en uno africano".
Fuente: Prensa A&A Sport